Hace unos días nos dejó uno de nuestros compañeros de barrio. Carlos Jeraldo Bruna, carloncho, dejó de sufrir su dolorosa enfermedad, acompañado hasta el último día de su hermana Urales y familia (su cuñado y sobrinos).
Carlos fue uno de los impulsores de la nueva etapa del Barrio Copiapó, pues participó en todas las reuniones que su salud le permitió. Era quien llegaba temprano acarreando platos y enseres necesarios para las reuniones, se preocupó de buscar fotos antiguas para compartir tantos momentos de los muchachos y muchachas del barrio. Siempre tranquilo, pero listo para responder las bromas de los recuerdos y aportando con memorias que muchas veces estaban olvidadas. El, junto a su hermana Urales son de los pocos que se quedaron en el barrio, en la casa de sus padres y a su vez de sus abuelos, la casa del "despacho chico", donde comprábamos el cuarto de azucar y genialmente la abuela depositaba el poco de la mercadería en el centro de un papel café y tomando con ambas manos los bordes, sus dedos ágiles hacían un sello de dobleces, terminando la acción con precisos giros de todo el material convertido ahora en un singular paquetito perfectamente armado. De esos tiempos, cuando se compraba con "chauchas"...de esos tiempos Carlos fue nuestro amigo y compañero de barrio. Hablaba de su Pedro de Valdivia (de "Pedro"...) que como campamento salitrero también ya se ha ido. Quizás el Carloncho volverá a jugar con los niños de ese tiempo y encontrar al "Yayo", su hermano que partió antes.
Todos y cada uno de los miembros de nuestro Barrio, tuvimos muchos momentos y anécdotas con Carlos, siempre calmo, un tanto callado y solitario, pero regalando su alegría y sincera amistad. Es triste, pero..es la vida... ayer fue el Yayo, antes de ayer fue el Lucho....y así seguirá siendo irremediablemente... Que bueno que tenemos el sentimiento y la compañía del "Barrio"... allí tenemos la oportunidad de fortalecer la amistad, los recuerdos, la historia de cada una de nuestras familias, la historia que cada uno con sus hermanos, hermanas, con sus viejos y viejas, ahora con sus hijos, hijas, nietos y nietas, paso a paso vamos construyendo. Tuvimos, como miembros de este Barrio, la oportunidad de estrechar la mano del Carloncho días antes de su partida y escuchar sus palabras de despedida.
... Un pensador hindú decía que la muerte es como seguir subiendo la montaña, más allá de la cumbre...
Adios amigo... ya vuelas libre en el aire....
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